miércoles, julio 09, 2008

De vuelo

Mientras mi mejor amiga, Lorena está en su muy feliz 10950avo día de paso por este tan peculiar mundo, yo surco los aires sobre extensas áreas selváticas donde el trazado de los serpenteantes ríos nos dan pequenas luces de cómo es la impecable naturaleza.

No pude dejar de pensar en qué se le podría pasar por la mente a Ingrid, a los otros 14 rescatados y a los muchos má que felizmente ya están libres, si estuvieran sobrevolando tan densas zonas de tristezas y amarguras pasadas.

También recordé que hace tan solo 5 anos y unos cuantos meses estábamos con Felipe buscando nuestro primer hotel ahí abajo en Tulcán, para iniciar mi primer recorrido por tan ecléctico continente.

En este momento voy rumbo a Lima, para continuar a Rio, mientras me tomo un corto vino y sonrio cuando descubro que en mi "guía práctica de portugués" que el color ROJO de la pasión que ya se desborda por esta aventura, se dice ENCARNADO, ja!

Notas al Pie

- Ando transcribiendo esto en el aeropuerto de Rio de Janeiro. Me tocó esperar hasta las 7:00 am a que abrieran un internet (que es de lo más mane del mundo!). El aeropuerto es de lo más horrible. Solo miren la foto; la única que se salva es la del amanecer que alcancé a tomar desde una ventanucha. En pocos minutos me arriesgaré a tomar bus hasta Ipanema porque no quiero que un taxi me tumbe us$60.




5 comentarios:

Quike dijo...

Noooo sumerce que envidia! y uno acá con estos aguaceros. Bueno mucha suerte en el viaje y mis mejores deseos. aprovecha que te lo mereces.

Abrazos.

Quike

tnf25 dijo...

sera el sereno, pero no conosco un aeropuerto bonito

Juan dijo...

Super rico. La cordillera debe estar hermosa por esta época y Buenos Aires debe estar tan fascinante como siempre.

Monchis dijo...

Hola,

La cosa está como pintando bien.... y Rio... la locura

A quien carajos le importa que el aeropuerto sea feo.... no creo que sea eso lo que tienes en mente en tu viaje al Brasil.

Saludos,

Milo Gasa dijo...

Como no pude comentar antes, comienzo aquí.

¡Qué cochina envidia! jejeje

Un abrazote.