sábado, abril 11, 2009

Non, rien de rien, non, je ne regrette rien

- No me parece, no me gustó para nada la adaptación de la Reina Margot del Teatro Mladinsko, ni punto de comparación con Federico de hace dos años…
- ¿Pero por qué no? La adaptación fue riesgosa pero bien lograda, el recurso de los reflectores en medio de la pelea con Enrique fue más que emotivo, y Margot en ropa de dormir luego de verla con semejante vestuario, me pareció hasta cómico…

En medio de mi conversación con David, me di cuenta que estaba siendo algo antipático con Juan –uno de mis mejores amigos- y Miguel –levantico de Juan de hace ya varios días, que yo no conocía y que evidentemente era 20 años menor que él- porque primero, ellos no habían ido a la obra, segundo no les gustaba el teatro y tercero, al parecer no estaban en su ambiente (eso de cafés intelectualoides no era para ellos, póngales algo de música electrónica, un buen martini y un poco de conversaciones de moda y verán). Juan me llamó y no entendí por qué quería que nos viéramos en algún sitio cerca; supuestamente estaba con Miguel y no tenía por qué buscarme; seguramente algo pasó entre ellos y no quería estar solo. Nos vimos en un café en La Macarena, cerca al Jorge Eliécer Gaitán, donde fue la obra.

- Bueno y ¿ustedes qué? ¿Qué han hecho, qué van a hacer o mejor qué vamos a hacer? Esta noche está como para hacer algo sórdido ja!

Hablé buscando romper el hielo entre los cuatro, pero me extrañó la actitud de Miguel cuando me dijo No, no, no importa, sigan ustedes hablando, me parece super interesante cómo critican la obra, aunque no sé casi nada del tema, tus comentarios me parecen muy acertados… Quedé un poco perdido, no me había dado cuenta que a Miguel le interesaba mi conversación con David, pero Juan sí me hizo cara de pedo, y terminó diciendo Yo si estoy muy aburrido, si tu Miguel te quieres quedar con Sebastián y David oyéndolos montar el próximo Festival Iberoamericano de Teatro, allá tú.

Pagaron la cuenta y los cuatro salieron sin rumbo fijo. En el café dejaron las charlas culturales y empezaron a buscar cómo aprovecharse de la noche. En el carro de Juan no faltaron las risas luego de que casi en 20 minutos, se tomaron media de aguardiente Antioqueño. Miguel y Sebastián no lograban entender por qué ambos se sentían tan cómodos el uno con el otro, hablando, riendo, burlándose de Juan y de David.

Cómo putas hago para pedirle el teléfono o el mail a Sebastián sin que Juan se dé cuenta. Yo quiero seguir hablando con él, me parece tan interesante, tan churro, tan especial… pero momento, hay algo que no sé qué es, no logro descifrar qué es lo que me atrae realmente, puede que sea la mezcla de todo, hasta de los aguardientes, pero hay un algo que me lleva a gustarme tanto, que quiero hasta darle ya un beso…

Sebastián poco a poco entendió el lenguaje de Miguel y supo que le gustaba tanto como a él. Es un culicagado rico, se repetía en la cabeza. Le encantó todo su cuerpo, su cara, dejaba de lado un poco lo amanerado que era. Hasta le gustaba su bailadito…

-¿Sabes quién me pidió tu msn?
-¿Quién perris?
-Miguel, y ya se lo di.

Sentí un pequeño vació en el estómago que se incrementó cuando a los dos segundos, Miguel me pedía aceptarlo como contacto en mi msn. Dejé tirado a Juan y empecé a dejarme llevar por Miguel.

No se juraron amor eterno; tuvieron el mejor de los sexos; dejaron en claro que fuera de que se gustaron mucho físicamente, había un no sé qué que los impulsaba a más que desearse. Intentaron ser novios pero las diferencias de edad, de intelectualidad, de sentido de y para la vida, no permitieron que convivieran más de una noche. No pelearon cuando se separaron, solo dejaron en claro que aún no era su momento. Miguel siguió su camino por una senda completamente distinta a la de Sebastián, pero se mantenían unidos por un lazo más profundo que el que una llamada, una conversación por msn o un simple mail, podía establecer.

-Sebastián, te sigo amando, me haces mucha falta, y aunque estemos a miles de kilómetros de distancia, aún te siento.
-Miguel, solo quiero que estés bien, que seas feliz, que seas tú.
-Lo he intentado pero alejado de todos y de todo, no sé si lo que estoy haciendo es lo correcto.
-Te extraño tanto, te sigo amando, recuerdo nuestra despedida y me debato estar entre arrecho y triste. Quiero verte, pon la cámara.

Miguel no quiso poner aquella vez, ni nunca la cámara. Tampoco quiso darle a Sebastián un teléfono para que lo llamara y escuchar solo unos segundos su voz. Cuando Miguel se le metía entre sueños, solo podía escribirle y a veces las respuestas lo confundían y entristecían enormemente: Si, estoy bien Sebastián, solo que anoche me pasé, me metí muchas líneas y no pude dormir; Si, estoy bien, solo que anoche me pegué un susto porque un tipo me persiguió en un calle muy oscura; Si, estoy bien, solo que anoche no pude parar de tomar pensando en vos…

-Viajo mañana, hago escala en Madrid y luego estoy allá.
-¿Pero por qué me avisas hasta ahora? ¡Hace más de dos meses que no hablábamos!
-¿Miguel, cuál es el problema? ¿No que entre los dos no se necesitaban las palabras?

Quedé muy confundido con la respuesta de Miguel. Habían pasado ya más de 10 años y seguía siendo el mismo niño de siempre. Muy estúpido pensar en que me iba a decir que ahora si podría ser el momento, en que me recibiría y de pronto podríamos empezar a construir ese algo que dejemos pendiente. Pero aparte de Miguel este viaje lo hago por mí, Estambul es una de las ciudades de mis sueños y Miguel no la va a arruinar… Solo espero poderlo ver y ya…

Sebastián se excusaba pendejamente, pero en el fondo sabía que el viaje era más que todo por Miguel. Ya tenía su dirección y en menos de un día estaría con él. Luego de muchas horas de viaje, de encontrar un hostal cómodo, de no entender muy bien el inglés turco, estaba parado en frente de la puerta del edificio de Miguel. Respiró profundo y timbró. Sebastián quedó completamente impresionado al ver a Miguel completamente escuálido, había perdido sus hermosos brazos, sus torneadas piernas y su figura esbelta. Solo en la cara, se reflejaba lo flaco que estaba por la forma en que se le marcaban los pómulos. Miguel lo abrazo y Sebastián notó hasta cómo había perdido de fuerza.

Puta qué le pasó a Miguel. Yo que me quería encontrar al niño ya grande, con el cuerpo de macho, con la fuerza de un titán, con la barba a lo turco… Además no soporto cómo está hablando, se le nota que se ha amanerado mucho más de lo que era; tanto sus gestos como sus ademanes son casi femeninos.

Solo bastó un raki para que Miguel se diera cuenta que Sebatián estaba más que extrañado. No fue necesario que intentara darle un beso porque sabía que Sebastián se lo iba a rechazar.

-¿Estás bien Miguel?
-Más que bien, ¿por qué lo dices?
-Te veo, completamente distinto, tu físico, tu cara… ¿qué se hizo tu barba, dónde están tus cejas pobladas, tus piernas y brazos fuertes?

Miguel no respondió, y con una leve sonrisa en la cara, cogió un lápiz y un papel rosa pequeño. Anotó Bar Barbahçe, calle Taksim con Sokak 12:00 pm. Miguel le dijo que tenía que salir, que se veían mañana en ese bar. Sebastián tampoco quiso indagar más, salió rápido del pequeño apartamento que estaba muy decorado para su gusto y que suponía que también lo estaba para el Miguel del que se había enamorado.

Sebastián llegó un poco más tarde de las doce, entró al bar y se dirigió directamente al show central. Reconoció casi al instante el acento colombiano y bien rolo detrás de un francés aprendido por obligación, las cejas depiladas que el día anterior lo habían atormentado, los muchos lunares de los brazos que había recorrido varias veces con su lengua del Miguel que se había enamorado en Bogotá y que ahora los distraían unos guantes de muselina negra que le llegaban hasta el codo; supo de quién eran esas piernas que ahora estaban estranguladas por unas botas baratas de cuero rojo que se extendían hasta casi la rodilla…

Miguel notó que Sebastián lo reconoció casi inmediatamente cuando entró al bar y dejó escapar algunas lágrimas cuando le dió la espalda y salió lentamente del lugar. Pero al no poder hacer ya nada más, se las secó suavemente para que no se le corriera el maquillaje, se acomodó el corsé fucsia y casi como gritando cantó nuevamente:


Non, rien de rien, non, je ne regrette rien
Ni le bien qu'on m'a fait, ni le mal
Tout ca m'est bien egal
Non, rien de rien, non, je ne regrette rien
C'est paye, balaye, oublie, je me fous du passe

Avec mes souvenirs j'ai allume le feu
Mes shagrins, mes plaisirs,
Je n'ai plus besoin d'eux
Balaye les amours avec leurs tremolos
Balaye pour toujours
Je reparas a Zero

12 comentarios:

Potter dijo...

Exuberante! Con el solo titulo me emocioné!
La historia es maravillosa, el ritmo es el correcto. Sr. Puntila ud. Es un prodigio del trópico alto. Por cierto el detalle de quedar preso en Estambul y sobre todo, preso en Edith Piaf es demoledor!
Un abrazo

jako dijo...

Creo que Sebastian desde el primer momento que llego al apartamento supo que ese Miguel era el remanente de ese bello amante que un día maduraría para convertirse en su otra mitad.

Me encantan esta clase de historias por que siempre crean en mi mente espacios y personajes que muchas veces transcienden a la realidad.

un abrazo

Milo Gasa dijo...

Dios mío, qué dolor, pobre hombre... es que se le hubiera podido perdonar hasta el cambio de la letra G a la letra T, ¿pero por qué Edith Piaf?, ¿por qué aniquilar todas las esperanzas de un tajo?... o sea, es que se podría esperar "un poco" más si hubiera escogido a... qué se yo... ¿Mónica Naranjo?, ¿Liza Minelli?... pero Edith Piaf, no, Edith Piaf es un camino sin retorno. Totalmente de acuerdo con su dolor.

Segunda historia. El proyecto va viento en popa.

Un abrazote, mi Sr. Gus.

EL JOKER dijo...

Maldita Edith...

Y no es contra esta excelente publicacion que me ha dejado con la boca abierta...

Es la bella relaciòn que hay en micabeza entre la Sra Piaf y el Sr Vörk m(lo se, suena fashion).

Como que los dias de retilo le han sentado divinamente Sr Puntila.

Monchis dijo...

Buenísma historia,

Concuerdo plenamente con Milo en que elección de un personaje tan trágico y auto destructivo (a su manera) como Edith Piaf es algo mas que un callejón sin salida.. es un agujero negro.

Saludos,

Lemon Guy dijo...

Dios mio! soy sincero ... lei el post al vuelo se me antojo largo y aburrido ... pero me detuve en el 1er comentario y no pude evitar regresar y leerlo x completo ... afortunadamente lo hice, magistral! triste a muerte pero magistral

Lemon Guy dijo...

Dios mio! soy sincero ... lei el post al vuelo se me antojo largo y aburrido ... pero me detuve en el 1er comentario y no pude evitar regresar y leerlo x completo ... afortunadamente lo hice, magistral! triste a muerte pero magistral

tnf25 dijo...

Y me dejas entre los labioso ese sabor que amarga la huida, el agridulce sonido de un adiós que nunca se ha completado del todo………….

alejandrojohn40 dijo...

Realmente, me parece, en medio de mi animalada teatral, que este magistral guión deberías montarlo para presentarlo realmente en el festival de teatro.

Aunque pudieras hacer la salvedad de que la historia pareciera estar recreada y ¨Basada en la Historia real de Simón, el Gran Varón¨, el de Sonsón.

Con toda seguridad ganarías una primerísima Mención de Honor.

Muy Bueno, tal vez, no sé, por qué razón, me rio tanto de la desgracia ajena.

Me gustó lo de los guantes de muselina negra, ya que solo concozco los guantes de carnaza blanca. ¡Uff, se me salió el palustre!, perdón....

Sixpence Notthewiser dijo...

Aparte de la iconografia (La Piaf es... La Piaf) una lectura muy buena: las dos narrativas, los conflictos de masculinidad y deseo, todo... me ha tocado (como con Milo) leerlo dos veces. Es que con lo poco que visito, vale la pena.

XOXO

Akira dijo...

La vida se puede desviar, pero siempre será un camino sin retorno.

Saludos.

Lulu dijo...

Ay! Sr Gustavo...
Qué dolor tan hondo me produjo la historia! Qué cosas tan tristes a veces pasan en el camino que algunos amores que tuvimos transitan... y nos hacen "desencontrarlos" cuando los encontramos.

Y de la canción, me paré a leerlo porque es la única de Piaf que puedo llamar "mi preferida" y monté, años ha, un post con la traducción!

Si lo quiere, se lo hago llegar ;)
Qué texto, le juro, qué hondo llegó... y eso que no he vivido nada parecido!