viernes, agosto 08, 2014

Caminos hace mucho no caminados

Hace mucho que no pasaba por acá, tanto que no me acordaba cómo el sol de las 6:13 iluminaba las casas de todas estas cuadras con un toque de melancolía única. Mis pasos ya no son los mismos de hace más de tres años... Ahora los pienso cada vez que doy uno: apoyo primero las yemas de los dedos, luego la parte externa y un poco de la interna, el talón entra, estando alineado con el isquión, el peso se distribuye, se entrega, hay un balance... El pie suelta el suelo, se alza en punta, se dobla la rodilla e imperceptiblemente se levanta el mentón y se proyecta la coronilla...

Y en el pensar de todo el tiempo que había transcurrido sin encontrarme esos aires que intentan limpiar esas viejas fachadas llenas de historias, de recuerdos, se colaron algunos sentimientos despertados por muchas obras que he dejado de reseñar... 

El Padre me dejó un sabor delicioso... Valoro muchísimo el riesgo de hacer una obra tan misógina en un ambiente tan dispar, las actuaciones crean la obra, atrapan, encadenan...



A la Sombra del Sol fortaleció mi amor por la danza y ratificó que un cuerpo en movimiento es un canal único de expresión. Sensaciones, encuentros, compulsiones, destrozos, confunden pero crean un canal... La presencia del tren, sin tren, el desespero de querer salir y no poder, la confusión de los personajes en su papel...


Un espacio sin límites, una situación creada en las mentes enfermizas de dos personajes que pueden no serlos en La Técnica del Hombre Blanco, me dejaron con una sensación forzada de desespero. Korvan con su máscara de cerdo y su cierra, el negro con su grito de parto cuando por fin ve la cara de su verdugo, el olor a mierda bajo la cocina, me entrega un sentir más que esquizofrénico de unos personajes cotidianos en una situación espeluznante. 


Seguí caminando con ganas de coger un piedra y romper un vidrio... pero ví un charco y salté. Un tipo que venía por la otra acera me miró raro... Ya el sol se había ocultado y este hijueputa frío bogotano se me metía más profundo por los huesos. Aceleré el paso porque iba tarde para ensayo pero me dí unos 5 minutos más para tomarme antes "la agüita" de siempre; estaban en el calentamiento, entré, me cambié y los recuerdos empezaron a cambiar por movimientos.



3 comentarios:

Anónimo dijo...

Chevere saber de usted Sr Puntila después de tantos años.

Saludos

Jorge Rueda De la Rosa dijo...

Qué blog más interesante! Me lo paunto, sigue así. Por cierto! Tendremos nueva Edición de Expogays del 17 al 19 de abril en Barcelona. Junto con la feria B-Travel. os esperamos!

Jorge Rueda De la Rosa dijo...

Muy buenos contenidos, interesante blog, sigue así. Por cierto! Tendremos nueva Edición de Expogays del 17 al 19 de abril en Barcelona. Junto
con la feria B-Travel. Bien y gracias!